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El Silmarillion: ¿película o serie? Derechos, costes y por qué no se adapta

El Silmarillion no puede adaptarse actualmente porque el Tolkien Estate nunca ha vendido sus derechos. A diferencia de El Hobbit y El Señor de los Anillos, cuyos derechos J.R.R. Tolkien vendió en 1969, esta obra permaneció protegida por la familia. Christopher Tolkien, editor del libro y guardián del legado paterno durante décadas, se opuso públicamente a las adaptaciones hasta su muerte en 2020.[1] Más allá de las barreras legales, la propia naturaleza del texto presenta obstáculos formidables: un arco temporal de más de 7.000 años, ausencia de protagonista unificador, y el hecho de que se trata de una obra póstuma editada a partir de manuscritos fragmentarios.[2]

No es ningún secreto que Christopher Tolkien repudiaba las películas de Peter Jackson, a pesar de ser aclamadas y premiadas allá donde estrenaban. Hace más de dos décadas, cuando se filmaba la trilogía, se organizó un encuentro entre Christopher y el director neozelandés para explicarle el avance de la producción. Christopher rechazó la invitación.[3] Nunca vio las películas completas.

En 2012, rompió décadas de silencio público con una entrevista devastadora en el periódico francés Le Monde:

«Evisceraron el libro convirtiéndolo en una película de acción para jóvenes de 15 a 25 años, y parece que El Hobbit será el mismo tipo de película.»[4]

Pero la crítica iba más allá de las decisiones creativas de Jackson:

«El abismo entre la belleza y seriedad de la obra, y en lo que se ha convertido, me ha abrumado. La comercialización ha reducido el impacto estético y filosófico de la creación a nada. Solo hay una solución para mí: apartar la mirada.»[5]

Y la sentencia más dura:

«Tolkien se ha convertido en un monstruo, devorado por su propia popularidad y absorbido en la absurdidad de nuestro tiempo.»[6]

Esta oposición no era nueva. Ya en diciembre de 2001, mientras se rodaba la trilogía, había escrito que El Señor de los Anillos era «particularmente inadecuado para su transformación a forma visual dramática».[7] <!– IMAGEN 1 –>


¿Por qué Tolkien vendió los derechos en primer lugar?

Hoy la marca The Lord of the Rings implica sumas astronómicas. Embracer Group adquirió Middle-earth Enterprises en noviembre de 2022 por $395 millones de dólares.[8] El valor potencial de la franquicia supera los miles de millones.

En 1969, el panorama era radicalmente distinto. J.R.R. Tolkien era un profesor jubilado de Oxford que, a pesar del éxito de sus libros, no había obtenido grandes beneficios económicos de ellos. La situación era tan precaria que años antes tuvo que mudarse de su casa en Headington a una más modesta por no poder mantener el nivel de vida con su pensión de profesor emérito.[9]

Le quitaba el sueño un problema concreto: el impuesto de sucesiones en Reino Unido era entonces extraordinariamente alto, y quería evitar que sus hijos enfrentaran esa carga tras su muerte.[10] Además, existía incertidumbre real sobre la protección de derechos de autor en Estados Unidos, donde ediciones piratas de El Señor de los Anillos habían circulado sin su autorización ni compensación económica.[11]

Con todo esto en mente, Tolkien vendió los derechos de adaptación cinematográfica, teatral y de merchandising de El Hobbit y El Señor de los Anillos a United Artists por aproximadamente £100.000 (unos $250.000 de la época), con una regalía del 7,5% sobre futuras producciones.[12]

Aclaración importante: los derechos vendidos fueron exclusivamente los de adaptaciones audiovisuales. Los derechos editoriales permanecieron con la familia, razón por la cual HarperCollins (que adquirió la editorial original George Allen & Unwin) continúa publicando las obras.[13]

El Silmarillion no formó parte de esa transacción por una razón simple: no existía como libro publicado. Tolkien trabajó en este material durante casi sesenta años, desde 1914 hasta su muerte en 1973, sin poder completarlo jamás.[14]

Venta1969

El viaje de los derechos: de United Artists a Embracer Group

Los derechos cinematográficos han cambiado de manos varias veces desde 1969:

En 1976, United Artists vendió los derechos al productor Saul Zaentz, quien creó Tolkien Enterprises (posteriormente renombrada Middle-earth Enterprises).[15] Bajo esta compañía se produjeron la película animada de Ralph Bakshi (1978), las trilogías de Peter Jackson (2001-2003, 2012-2014), y se licenciaron videojuegos y merchandising durante décadas.

En noviembre de 2022, Embracer Group, el conglomerado sueco de videojuegos, adquirió Middle-earth Enterprises por $395 millones.[16] Esto les otorga derechos cinematográficos, televisivos, de videojuegos, merchandising y experiencias temáticas sobre El Hobbit y El Señor de los Anillos.

El Tolkien Estate mantiene «matching rights» (derecho de primera opción) si Embracer decidiera revender.[17] Pero esta cláusula no aplica a El Silmarillion, cuyos derechos nunca han salido de la familia.


El problema fundamental: una obra que no es una novela

Aquí llegamos al corazón del asunto, y es algo que muchos fans no comprenden completamente.

El Silmarillion no es como El Señor de los Anillos o El Hobbit, que abarcan aproximadamente un año de eventos con protagonistas claramente definidos. El Silmarillion abarca más de 7.000 años de historia narrada en distintos lugares, con distintas razas, sin un héroe central que guíe al lector a través de la trama.[18]

Condensar este conjunto de relatos—porque eso es lo que realmente es, no una novela unitaria—sin perder la esencia, fidelidad y sentido con el que fue concebido resulta prácticamente imposible.

La estructura del libro

El Silmarillion comprende cinco secciones muy diferentes entre sí:[19]

  1. Ainulindalë: La creación del universo mediante música divina. Páginas de cosmogonía pura.
  2. Valaquenta: Descripción de los Valar (los «dioses» del legendarium). Básicamente un catálogo.
  3. Quenta Silmarillion: 24 capítulos que constituyen el grueso del libro, cubriendo desde la creación de los Silmarils hasta el final de la Primera Edad.
  4. Akallabêth: La caída de Númenor (Segunda Edad).
  5. De los Anillos de Poder: Resumen que conecta con El Señor de los Anillos.

El arco temporal incluye los Años de los Árboles (equivalentes a aproximadamente 4.312 años solares), los 590 años de la Primera Edad, los 3.441 años de la Segunda Edad, y un resumen de la Tercera Edad.[20]

¿Cómo adaptas eso? Los personajes principales—Fëanor, Fingolfin, Beren, Túrin, Tuor—aparecen, mueren, y son reemplazados por otros en historias que a veces están conectadas solo temáticamente.

Como señaló el académico Tom Shippey: «El libro está escrito más como una historia que como una novela. No tiene un personaje central que impulse la narrativa.»[21]

Además, carece de hobbits. En El Señor de los Anillos, los hobbits funcionan como «audience surrogate»: personajes ordinarios en un mundo extraordinario con quienes el espectador puede identificarse. El Silmarillion no ofrece ese punto de entrada accesible.

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El estilo narrativo que se perdería inevitablemente

El Hobbit y El Señor de los Anillos son viajes épicos llenos de aventura, seres fantásticos y descubrimientos. Vemos el arco de los protagonistas: cómo inician, cómo cambian, cómo terminan. Esto es «adaptable» en el sentido cinematográfico tradicional.

Pero El Silmarillion emplea un estilo narrativo completamente diferente: poético, formal, con un ritmo que varía drásticamente entre episodios. Está escrito en un registro que me atrevería a llamar bíblico—y no es casualidad.

Tolkien no escribió El Silmarillion como entretenimiento. Lo concibió como mitopoeia: creación de mitos con propósito espiritual y filosófico.[22] En su ensayo «Sobre los cuentos de hadas» (1947), advirtió explícitamente:

«El drama es naturalmente hostil a la fantasía.»[23]

Su poema «Mythopoeia» (1931), escrito tras un debate nocturno con C.S. Lewis sobre el valor de los mitos, defiende que los mitos contienen verdades fundamentales y que crearlos es participar en el acto divino de creación.[24] Como escribió el biógrafo Humphrey Carpenter, este concepto era «el centro de su filosofía como escritor, el credo en el corazón de El Silmarillion».[25]

Adaptar esto al cine actual—que en 2024 compite con TikTok por atención fragmentada, donde si algo tarda en «comenzar» deslizamos, donde la estimulación debe ser constante—implica necesariamente cambiar el tono y sentido de cada pasaje. Y ese cambio traicionaría la intención fundamental de la obra.


El problema que nadie menciona: es una obra póstuma editada

Aquí está el dato que distingue a quienes realmente conocen la historia editorial de quienes solo repiten titulares.

El libro publicado en 1977 no es una obra que Tolkien terminara. Es una construcción editorial realizada por Christopher Tolkien, con la ayuda del entonces joven escritor Guy Gavriel Kay, a partir de manuscritos fragmentarios, contradictorios e incompletos.[26]

Christopher lo admitió en el prólogo original:

«Me propuse elaborar un texto único, seleccionando y organizando de manera que me pareciera producir la narrativa más coherente e internamente consistente.»[27]

Años después, en The History of Middle-earth, confesó con mayor franqueza:

«Tuve que inventar algunos pasajes.»[28]

El capítulo «De la Ruina de Doriath» ejemplifica el problema: no había sido revisado por Tolkien desde los años 1930, y Christopher junto con Kay tuvieron que construir la narrativa prácticamente desde cero. Christopher expresó arrepentimiento público en 1994:

«Es y era obvio que se estaba dando un paso de un orden diferente a cualquier otra «manipulación» de los escritos de mi padre… Pienso ahora que fue una visión equivocada.»[29]

Los doce volúmenes de The History of Middle-earth (1983-1996) revelan que existían múltiples versiones contradictorias de las mismas historias:[30]

  • Beren era originalmente un Elfo, luego fue reescrito como Hombre.
  • Tevildo, Príncipe de los Gatos, fue reemplazado por Sauron.
  • El origen de los Orcos tiene al menos tres explicaciones incompatibles en diferentes textos.

El académico Gergely Nagy lo describió como «inmensamente problemático» desde el punto de vista editorial, argumentando que el libro publicado no puede considerarse «auténtico texto Tolkien» en el sentido estricto.[31]

Cualquier adaptación tendría que tomar decisiones canónicas sobre estas contradicciones—decisiones que ni siquiera Christopher Tolkien pudo resolver satisfactoriamente en toda su vida.


Proteger la fidelidad: las distorsiones que ya conocemos

En distintas ocasiones, el académico Eduardo Segura ha señalado que las obras cinematográficas no son para nada parecidas a los libros. Para bien o para mal.[32]

Adaptar implica cambiar. Y esos cambios alteran la percepción pública de manera permanente. Observa lo que ya ha sucedido con las películas de Jackson:

  • En el imaginario colectivo, Sauron tiene forma de ojo y «vive» en el pico de Barad-dûr. En el libro, Sauron tiene forma corporal.
  • Arwen rescató a Frodo en el Vado de Bruinen. En el libro, fue Glorfindel.
  • Los hobbits no se enteraron del «Azote de la Comarca» porque Jackson lo eliminó del guion.
  • Muy pocos espectadores saben que el viaje de la Comarca a Mordor tomó más de un año, no las semanas que sugiere el montaje cinematográfico.

Millones de personas creen conocer y amar la obra de Tolkien habiendo visto solo las películas, sin haber leído una sola palabra escrita por el autor.

Vimos recientemente con Los Anillos de Poder cómo poseer los derechos te permite cambiar casi cualquier cosa: personajes que jamás existieron, cronologías comprimidas, motivaciones alteradas. Los showrunners J.D. Payne y Patrick McKay han admitido que la serie es «extrapolada más que adaptada».[33]

Defender la obra es reconocer que Tolkien nunca quiso que sus historias se adaptaran al cine. Al vender los derechos de El Hobbit y El Señor de los Anillos en 1969, aceptó que no podía controlarlo todo. Pero El Silmarillion lo protegió deliberadamente.


¿Qué ha cambiado desde la muerte de Christopher Tolkien?

Christopher Tolkien falleció el 16 de enero de 2020 a los 95 años en Draguignan, Francia.[34] Había renunciado como director del Tolkien Estate en agosto de 2017, aunque permaneció como ejecutor literario hasta su muerte.

La estructura actual del Estate incluye a Baillie Tolkien (su viuda), Simon Tolkien (su hijo), otros miembros de la familia, y el abogado Steven Maier.[35]

Simon Tolkien: una postura diferente

Simon Tolkien, nieto de J.R.R. Tolkien e hijo de Christopher, representa un cambio generacional significativo. A diferencia de su padre, Simon apoyó públicamente las películas de Peter Jackson, lo que causó un distanciamiento familiar durante años.[36]

Actualmente, Simon trabaja como consultor para Amazon en Los Anillos de Poder.[37] Su participación sugiere una postura más abierta hacia las adaptaciones por parte de al menos algunos miembros del Estate.

Curtis Brown Heritage (2025)

En septiembre de 2025, el Tolkien Estate contrató a Curtis Brown Heritage como sus nuevos representantes para gestión de derechos.[38] Curtis Brown es una de las agencias literarias más importantes del mundo, especializada en la comercialización de propiedades intelectuales clásicas.

Este movimiento ha sido interpretado por analistas como una posible señal de mayor disposición a explorar oportunidades comerciales. Sin embargo, el sitio web oficial del Tolkien Estate continúa declarando que «no hay planes para una película de The Silmarillion».[39]


Lo que Amazon puede y no puede usar

La situación de Amazon con Los Anillos de Poder ilustra perfectamente las limitaciones de adaptar el universo de Tolkien sin acceso a El Silmarillion.

Los showrunners han sido explícitos sobre sus restricciones:

«Tenemos los derechos únicamente de The Fellowship of the Ring, The Two Towers, The Return of the King, los apéndices, y The Hobbit. Y eso es todo. NO tenemos los derechos de The Silmarillion.»[40]

Esto significa que Amazon puede adaptar la Segunda Edad usando principalmente los Apéndices de El Señor de los Anillos, que ofrecen un resumen condensado de eventos detallados en El Silmarillion. Si un personaje, evento o detalle aparece en El Silmarillion pero no se menciona en los Apéndices o el texto principal de LOTR, está legalmente prohibido.

Tom Shippey, académico tolkieniano que sirvió como consultor inicial de la serie, confirmó: «El Tolkien Estate mantiene vigilancia cuidadosa de todo y es perfectamente capaz de decir no.»[41]

La paradoja es evidente: una producción de mil millones de dólares que no puede usar el material que realmente necesitaría para contar la historia completa.


¿Cuánto costaría adaptar El Silmarillion?

Las cifras necesarias para adaptar El Silmarillion con fidelidad visual a su escala superarían cualquier producción anterior en la historia del entretenimiento.

Comparativas de referencia

  • Amazon pagó $250 millones solo por los derechos televisivos de los Apéndices.[42]
  • La primera temporada de Rings of Power costó aproximadamente $465 millones en producción (~$50 millones por hora), convirtiéndola en la serie más cara de la historia televisiva.[43]
  • La trilogía completa de Jackson costó $281 millones (ajustados a 2020: aproximadamente $436 millones).[44]
  • Game of Thrones promedió $15 millones por episodio en sus últimas temporadas.[45]

Estimación para El Silmarillion

Una adaptación completa requeriría al menos cinco temporadas para cubrir su contenido de manera coherente. Basándose en los costes de Rings of Power, una serie de 50 episodios costaría entre $2.000 y $3.000 millones.[46]

Y eso sin contar las batallas, que presentan escalas sin precedentes cinematográficos:

  • La Nirnaeth Arnoediad (Batalla de Lágrimas Innumerables) involucra múltiples ejércitos élficos, hombres y enanos contra orcos, dragones y Balrogs simultáneamente.[47]
  • La Guerra de la Ira incluye a Ancalagon el Negro, descrito como el dragón más grande jamás existido, tan colosal que al caer destruyó las tres montañas de Thangorodrim.[48]
  • Las versiones tempranas de «La Caída de Gondolin» incluyen cientos de Balrogs y dragones mecánicos—CGI de escala literalmente nunca intentada.[49]

Las «Tres Grandes Historias» como alternativa viable

Si el Tolkien Estate decidiera alguna vez vender derechos parciales, las opciones más cinematográficas serían las tres historias que el propio Tolkien identificó como centrales en su mitología.

Beren y Lúthien: la más adaptable

Tolkien la consideraba tan personal que grabó «Lúthien» en la tumba de su esposa Edith y «Beren» en la suya propia.[50]

Fortalezas para adaptación:

  • Romance épico con quest clara (robar un Silmaril de la corona de Morgoth)
  • Pareja protagonista identificable vs padre que desaprueba
  • Compañero animal memorable (el perro Huan)
  • Final agridulce pero satisfactorio

Desafíos:

  • Las «batallas de canto» entre Finrod y Sauron son difíciles de visualizar sin parecer ridículas
  • Requiere contextualizar la Guerra de las Joyas

Los Hijos de Húrin: la más oscura

Publicada como novela independiente en 2007, tiene la narrativa más completa de las tres.[51]

Fortalezas:

  • Arco claro en cuatro fases: forajido → guerrero → comandante → «Amo del Destino»
  • Dragón Glaurung como villano memorable
  • Tragedia shakespeariana

Desafíos:

  • Material extremadamente oscuro: incesto involuntario, múltiples suicidios
  • El héroe se empala en su propia espada parlante al final
  • Es cine de autor, no blockbuster familiar

La Caída de Gondolin: la más épica

Primera historia de la Tierra Media que Tolkien escribió, en 1917 mientras se recuperaba de la fiebre de las trincheras.[52]

Fortalezas:

  • Ciudad oculta visualmente espectacular
  • Batalla masiva como clímax
  • Héroe niño (Eärendil) que conecta con historias posteriores

Desafíos:

  • La versión detallada requiere CGI de escala sin precedentes
  • Presupuesto que haría parecer modesta a Rings of Power

Lecciones de otras adaptaciones de mitología

La experiencia de adaptar material mitológico similar ofrece perspectiva sobre la viabilidad de El Silmarillion.

La Biblia nunca se ha adaptado como obra completa, sino siempre como historias individuales: Moisés, David, José, la vida de Jesús.[53] El intento de 20th Century Fox en 1966 de crear una serie cubriendo desde Génesis hasta Apocalipsis fracasó tras la primera entrega.

Las películas de Thor de Marvel demuestran que la mitología puede funcionar comercialmente, pero mediante reinterpretación radical: Thor pasó de pelirrojo a rubio; Loki dejó de ser hermano de Odín para convertirse en hermano adoptivo de Thor; Ragnarök, donde originalmente todos los dioses mueren, se convirtió en comedia de aventuras con sobrevivientes.[54]

La adaptación finlandesa del Kalevala (2026) ofrece el modelo más relevante: se centra en una historia específica (Kullervo, fuente directa del personaje de Túrin) en lugar de la epopeya completa.[55]

El patrón es claro: las mitologías complejas funcionan cinematográficamente solo cuando se extraen narrativas individuales con protagonistas definidos.


Conclusión: tres factores que se refuerzan mutuamente

El Silmarillion permanece inadaptable en el corto plazo por tres razones que convergen:

El Tolkien Estate controla absolutamente los derechos y, aunque ha mostrado mayor flexibilidad desde la muerte de Christopher Tolkien, no ha indicado voluntad de venderlos. El dominio público no llegará hasta aproximadamente 2047.[56]

2. El factor estructural

La obra carece de protagonista unificador, abarca milenios, y está escrita como historia mitológica, no como narrativa dramática convencional. Las adaptaciones exitosas de mitología (Marvel, por ejemplo) implican simplificaciones que los fans tolkienianos probablemente encontrarían inaceptables.

3. El factor textual

El libro publicado es una construcción editorial de material incompleto, con versiones contradictorias que cualquier adaptación tendría que resolver—decisiones que ni Christopher Tolkien pudo tomar satisfactoriamente.


La vía más realista sería adaptar las «Tres Grandes Historias» individualmente—particularmente Beren y Lúthien, que ofrece estructura narrativa clara, protagonistas identificables y potencial romántico-épico.

Pero incluso esto requeriría que el Tolkien Estate cambiara una posición mantenida durante casi medio siglo.

Como declaró Peter Jackson en Comic-Con 2012:

«No creo que al Tolkien Estate le gustaran esas películas. No creo que El Silmarillion vaya a ningún lado durante bastante tiempo.»[57]

Una década después, esa predicción sigue vigente.


Preguntas frecuentes

¿Quién tiene los derechos de El Silmarillion?

El Tolkien Estate controla todos los derechos de El Silmarillion, Cuentos Inconclusos, los doce volúmenes de The History of Middle-earth, y todo el material publicado póstumamente. Nunca han sido vendidos.[1]

¿Por qué Tolkien vendió los derechos de El Señor de los Anillos pero no de El Silmarillion?

Tolkien vendió los derechos de El Hobbit y El Señor de los Anillos en 1969 por razones financieras: necesitaba dinero y quería evitar que sus hijos enfrentaran altos impuestos de sucesión.[10] El Silmarillion no fue incluido porque no existía como libro publicado; Tolkien nunca lo completó.[14]

¿Cuánto costaría adaptar El Silmarillion?

Basándose en los costes de Rings of Power (~$465 millones por temporada), una adaptación completa en formato de serie requeriría entre $2.000 y $3.000 millones.[46]

¿Qué opinaba Christopher Tolkien de las películas de Peter Jackson?

En una entrevista con Le Monde en 2012, dijo que las películas «evisceraron el libro» y lo convirtieron en «una película de acción para jóvenes de 15 a 25 años». Rechazó conocer personalmente a Peter Jackson.[4][3]

¿Amazon puede usar El Silmarillion en Los Anillos de Poder?

No. Amazon solo tiene derechos sobre El Hobbit, El Señor de los Anillos y sus Apéndices. Los showrunners han confirmado explícitamente que no pueden usar material de El Silmarillion.[40]

¿Cuándo entrará El Silmarillion en dominio público?

Aproximadamente en 2047, setenta años después de su publicación en 1977.[56]

¿Hay posibilidad de que se adapte alguna historia de El Silmarillion?

La vía más viable sería adaptar las «Tres Grandes Historias» individualmente: Beren y Lúthien, Los Hijos de Húrin, o La Caída de Gondolin. Pero requeriría que el Estate cambiara su posición histórica.


Referencias

[1] Tolkien Estate. «Rights and Permissions». tolkienestate.com

[2] J.R.R. Tolkien (ed. Christopher Tolkien). The Silmarillion. George Allen & Unwin, 1977. Prólogo del editor.

[3] «What would the Professor have thought of Peter Jackson’s version of ‘The Lord of the Rings’?» TheOneRing.net, junio 2013.

[4] Christopher Tolkien. Entrevista con Le Monde, julio de 2012. Traducción de cita original.

[5] Ibíd.

[6] Ibíd. Citado también en «Tolkien Absorbed in Absurdity», First Things, enero 2013.

[7] Christopher Tolkien. Declaración de diciembre de 2001, citada en TheOneRing.net.

[8] «Embracer Group paid $395 million for Lord of the Rings rights». Game World Observer, junio 2023.

[9] Humphrey Carpenter. J.R.R. Tolkien: A Biography. George Allen & Unwin, 1977.

[10] J.R.R. Tolkien. The Letters of J.R.R. Tolkien, ed. Humphrey Carpenter. George Allen & Unwin, 1981.

[11] Ibíd. Cartas sobre ediciones estadounidenses no autorizadas.

[12] «Tolkien Sold The LORD OF THE RINGS Rights For Just $250,000». ExpertBeacon; «United Artists». Tolkien Gateway.

[13] «Lord Of The Rings Movie Rights Explained». ScreenRant.

[14] Christopher Tolkien. «The History of Middle-earth», nota editorial en vol. I.

[15] «Middle-earth Enterprises». Tolkien Gateway.

[16] «Embracer Group paid $395 million for Lord of the Rings rights». Game World Observer, junio 2023.

[17] «’Lord of the Rings,’ ‘The Hobbit’ Movie, Gaming Rights Up for Sale». Variety, noviembre 2022.

[18] «The Silmarillion». Tolkien Gateway. Análisis estructural.

[19] J.R.R. Tolkien (ed. Christopher Tolkien). The Silmarillion. Índice de contenidos.

[20] Tolkien Gateway. Cronología de las Edades de Arda.

[21] Tom Shippey. The Road to Middle-earth. HarperCollins, edición revisada 2005.

[22] Humphrey Carpenter. J.R.R. Tolkien: A Biography, capítulo sobre filosofía literaria.

[23] J.R.R. Tolkien. «On Fairy-Stories» (1947). Publicado en Tree and Leaf.

[24] J.R.R. Tolkien. «Mythopoeia» (1931). Publicado en Tree and Leaf, ediciones posteriores.

[25] Carpenter, op. cit.

[26] Guy Gavriel Kay. Entrevistas sobre su participación en la edición.

[27] Christopher Tolkien. Prólogo a The Silmarillion, 1977.

[28] Christopher Tolkien. The War of the Jewels (HoME XI). HarperCollins, 1994.

[29] Ibíd. Comentarios sobre «De la Ruina de Doriath».

[30] J.R.R. Tolkien (ed. Christopher Tolkien). The History of Middle-earth, vols. I-XII.

[31] Gergely Nagy. «The ‘Lost’ Subject of Middle-earth». Tolkien Studies vol. 11.

[32] Eduardo Segura. Conferencias y entrevistas sobre adaptaciones de Tolkien.

[33] «How The Rings Of Power Showrunners Worked Around Their Lack Of Rights To The Silmarillion». Looper.

[34] «Christopher Tolkien dies aged 95». Múltiples fuentes, enero 2020.

[35] «Tolkien Estate». Wikipedia.

[36] «Simon Tolkien». Tolkien Gateway.

[37] «The billion-dollar battle to make The Rings of Power». New Statesman, febrero 2023.

[38] «Curtis Brown Heritage now represents the Tolkien Estate». TheOneRing.net, septiembre 2025.

[39] Tolkien Estate. Declaraciones oficiales.

[40] J.D. Payne y Patrick McKay. Entrevistas sobre derechos disponibles.

[41] Tom Shippey. Citado en New Statesman, febrero 2023.

[42] «Why Amazon Spent $1 Billion on ‘The Rings of Power’». Medium.

[43] «WSJ: Amazon spends record-breaking $715 million on Lord of the Rings». StreamTV Insider.

[44] Presupuestos de producción de la trilogía de Peter Jackson.

[45] Estimaciones de presupuesto de Game of Thrones.

[46] Estimación basada en costes por hora de Rings of Power.

[47] The Silmarillion, capítulo 20: «De la Quinta Batalla».

[48] The Silmarillion, capítulo 24: «Del viaje de Eärendil».

[49] The Book of Lost Tales Part II (HoME II). Versión original de «La Caída de Gondolin».

[50] Inscripciones en las tumbas, Cementerio de Wolvercote, Oxford.

[51] J.R.R. Tolkien (ed. Christopher Tolkien). The Children of Húrin. HarperCollins, 2007.

[52] J.R.R. Tolkien (ed. Christopher Tolkien). The Fall of Gondolin. HarperCollins, 2018.

[53] «The Bible in film». Wikipedia.

[54] «What Marvel’s Thor Got Right & Wrong About Norse Mythology». ScreenRant.

[55] «Antti J. Jokinen Puts Emotion Over Violence in Nordic Epic ‘Kalevala’». Variety, 2024.

[56] Estimación basada en leyes de copyright: 70 años post-publicación.

[57] Peter Jackson. Declaraciones en Comic-Con, julio 2012.

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