Tolkien se disculpa con Rayner Unwin por ceder físicamente en el peor momento. Después de recuperarse de otras dolencias ha sufrido una gripe gástrica y arrastra, como diría Farmer Giles, una multitud de preocupaciones adicionales.
Planea llevar a Londres el manuscrito todavía sin revisar del tercer volumen para que la editorial pueda calcular su extensión, aunque necesitará recuperarlo antes de enviarlo a imprenta. Los mapas siguen pendientes y espera recibir durante las vacaciones las galeradas del segundo volumen. La nota resume el problema que acompaña toda esta fase: el calendario editorial exige decisiones mientras la enfermedad, el trimestre universitario y la revisión de una obra enorme compiten por las mismas horas.
