Tolkien devuelve corregido el Libro III y anuncia que el Libro IV está casi listo. Aun así, no se siente satisfecho con el título Las Dos Torres.
Si debe referirse específicamente a ese volumen, la pareja lógica sería Orthanc y la torre de Cirith Ungol. El conjunto de la obra, sin embargo, destaca también la oposición entre Barad-dûr y Minas Tirith, de modo que el título puede orientar al lector hacia combinaciones distintas.
El problema nace de la publicación material: los Libros III y IV siguen grupos separados y no poseen un vínculo narrativo directo cuando se cortan como tomo independiente. Tolkien termina aceptando una ambigüedad creada por la necesidad de dividir una historia única.
