Tolkien acepta la propuesta de usar el mismo motivo central en las cubiertas de los tres volúmenes, variando los colores. La decisión reduce costes, pero le parece correcta por una razón más importante: El Señor de los Anillos es una sola obra y conviene no exagerar las divisiones impuestas por la fabricación.
Prefiere la variante que muestra tres anillos secundarios alrededor del Anillo Único, porque expresa mejor el conjunto de la historia que un diseño limitado a la oposición entre el Anillo y Gandalf. Incluso en una nota sobre cubiertas, Tolkien vuelve así a defender la unidad narrativa frente a la apariencia de trilogía.
