Tolkien explica a su nieto Michael George que vivir cerca del mar resulta demasiado caro y que, pese al éxito creciente, no se considera rico. Sus ingresos dependen de que pueda seguir trabajando y se parecen más a los de un profesor que a la fortuna imaginada por algunos lectores.
En Estados Unidos, sin embargo, su campaña contra la edición no autorizada de Ace Books empieza a dar resultado. Bibliotecas e instituciones rechazan los productos de la editorial y los lectores descubren numerosos errores en el texto pirata. Tolkien observa con ironía que la controversia está proporcionando a la edición autorizada más publicidad de la que habría conseguido por sí sola. La defensa de sus derechos se convierte así en una inesperada ventaja comercial.
