Nochebuena de 1944. Ronald escribe la carta antes de la Misa de Medianoche. Preparativos finales del día: iglesia, comida modesta con Edith y Priscilla, la sensación de familia incompleta con Christopher en el hemisferio sur y Michael destinado con su regimiento. Le desea Feliz Navidad y le asegura que están presentes en cada oración de esta noche santa.
Contexto: una de las Navidades más sombrías del siglo. La ofensiva alemana de las Ardenas — la última gran ofensiva alemana — llevaba lanzada nueve días. La situación militar era incierta. Ronald escribe desde una casa donde los cristales llevan cinco años tapados por blackout, con el hijo cerca del final del entrenamiento como piloto pero aún a diez mil millas de distancia.
