Rayner Unwin propone un árbol medieval para la cubierta de Tree and Leaf, pero Tolkien duda que los manuscritos antiguos ofrezcan el modelo adecuado. Él mismo había dibujado varias versiones de un árbol mítico, cargado de hojas y flores que representaban poemas, cuentos y leyendas mayores. Eran diseños complejos, más próximos al bordado que a una cubierta impresa.
La imagen le permite hablar de su obra. El Silmarillion vuelve a crecer en su imaginación: no aumenta simplemente de tamaño, sino que recupera hojas y quizá flores. Todavía debe terminar sus trabajos sobre Sir Gawain, y cierra un año agotador marcado por muchas interrupciones y por la muerte reciente de C. S. Lewis. El árbol reúne así creación, continuidad y duelo.
