Tolkien reconoce que la imaginación y la enseñanza católicas sobre la Virgen María influyeron en algunos rasgos de Galadriel. Sin embargo, impide que la semejanza borre la historia propia del personaje.
Galadriel participó en su juventud en la rebelión contra los Valar y, al final de la Primera Edad, rechazó por orgullo la posibilidad de regresar. Su renuncia al Anillo completa un largo camino penitencial: resiste la tentación de ejercer el poder absoluto y recibe finalmente el perdón.
La carta muestra cómo opera una resonancia religiosa sin equivalencia alegórica. Galadriel puede recordar a María en belleza, luz o compasión, pero su biografía incluye culpa, aprendizaje y reconciliación.
