Ante la pregunta por las Entesposas, Tolkien responde honestamente que no sabe si volvieron a reunirse con los Ents. No escribió una historia completa más allá de los primeros años de la Cuarta Edad.
Intentó comenzar un relato situado cerca del final del reinado de Eldarion. Imaginó sociedades secretas, cultos oscuros y jóvenes que jugaban a ser orcos, porque los hombres se cansan pronto de la paz. Abandonó el proyecto: solo habría producido una intriga sobre el descubrimiento de una conspiración.
Para Ents y Entesposas prefiere una esperanza fuera de la cronología narrada, quizá un lugar de reunión antes del fin del mundo. La idea permanece deliberadamente sin resolver, como la afirmación de Aragorn de que más allá de los círculos del mundo existe algo más que memoria.
La carta termina con una digresión filológica en la que Tolkien se siente más cercano al latín y a lenguas consideradas «bárbaras» que al griego. Incluso una respuesta fantástica vuelve a su experiencia íntima de las familias lingüísticas.


