Ronald confirma a Stanley Unwin el descubrimiento reportado a Christopher: el cadete R. Unwin del curso de cadetes navales que él coordina es su hijo Rayner. Debe haber sido una casualidad grata: durante meses ambos se habían cruzado sin identificarse. Rayner tenía dieciocho años; había entrado en la Marina antes de terminar la escuela. Volvería a Oxford tras la guerra como estudiante, y en 1949 pasaría a trabajar con su padre en Allen & Unwin, donde acabaría siendo el editor decisivo de [El Señor de los Anillos](https://arcastar.com/tolkien-obra/el-senor-de-los-anillos/).
Contexto: la relación editorial Tolkien-Unwin duró más de sesenta años. Como recuerda el propio Rayner en George Allen & Unwin: A Remembrancer, esta coincidencia de 1944 sería una de las anécdotas más queridas de su vida profesional. La confianza entre las dos familias, sedimentada en estas casualidades, fue la argamasa que sostuvo el proyecto de publicación en los años cincuenta.
