La Board of the Faculty of English ha enviado agradecimiento por sus «largos e inestimables servicios». Ronald responde con humor característico. «Presentan un cuadro de profesor muy superior al que se ha retirado». El mérito consciente sirve de consuelo — reconoce — pero «hay un placer peculiar en recibir honores y cumplidos que uno no merece». Un resultado inesperado de la jubilación: echa de menos las reuniones de la Board. No los órdenes del día, claro, sino la reunión de tantos amigos queridos.
