Tolkien relata a Christopher su ingreso como profesor y fellow de Merton College. La jornada comienza con una reunión interminable que acaba en desorden, pero la impresión general es de asombro: Merton le parece un colegio verdadero, grande y rico, muy distinto del ambiente al que estaba acostumbrado. Consigue una llave maestra, se apunta a la lista de viviendas y empieza a orientarse por los edificios y jardines.
Hugo Dyson ingresa al mismo tiempo y obtiene unas habitaciones con vista a los prados que Tolkien había deseado. La carta termina con una visita a los Inklings y la promesa de enseñar Merton a Christopher. Humphrey Carpenter sitúa este nombramiento como un cambio importante: Tolkien dejaba Pembroke y entraba en una institución que le ofrecía otro entorno académico, aunque sus obligaciones siguieran compitiendo con la escritura.
