Tolkien cuenta a John que Edith mejora, salvo por el ruido de la calle. El tráfico de primera hora de la mañana le parece la causa principal de su neuritis y ha convertido la casa de Holywell en un lugar difícil para descansar.
La familia considera reorganizar las habitaciones y trasladar el estudio de Tolkien al piso superior, donde hay menos vibraciones y estrépito. Antes debe superar otra temporada de exámenes, una obligación que afronta por decimotercera o decimocuarta vez. El apunte doméstico explica por qué la búsqueda de una vivienda más tranquila llegó a ser urgente.
