Tolkien pide a Rayner Unwin noticias concretas sobre el calendario de producción. Dos meses antes le habían anunciado la próxima llegada de las galeradas del Libro I y necesita saber cuándo podrá revisarlas. Confía en que otra persona pueda ayudarlo porque el original ya ha sido corregido con cuidado y deberían quedar pocas decisiones verdaderamente autorales.
Su tarea inmediata son los tres mapas y el dibujo necesario para el primer volumen. La nota editorial añade un problema típico de la producción: imprimir las Puertas de Durin como líneas blancas sobre un gran fondo negro podía manchar o transparentarse en las páginas contiguas. La carta es breve, pero muestra que la geografía y la escritura visual de la Tierra Media dependían también de límites de tamaño, pliegues, tinta y coste.
