Tolkien pregunta a Allen & Unwin si es posible asegurar que C. S. Lewis reseñe el primer volumen de El Señor de los Anillos. Lewis había contribuido al buen comienzo de El Hobbit con dos reseñas distintas y ahora deseaba escribir sobre la nueva obra.
La elección no responde solo a la amistad. Lewis conoce el manuscrito mejor que cualquier lector salvo el propio Tolkien y puede explicar hacia dónde conduce una primera entrega susceptible de parecer incompleta o desconcertante. Tolkien busca al menos una lectura pública que juzgue el volumen desde la arquitectura del conjunto.
