Tolkien cree que una charla radiofónica sobre gramática y uso del inglés podría funcionar precisamente porque las personas reaccionan con pasión. Recupera una observación atribuida a Bernard Shaw: el odio filológico puede superar al teológico.
Su correo de lectores confirma el diagnóstico. Muchos piden información solo para demostrar que un adversario está equivocado y dejan de responder cuando Tolkien no respalda su postura.
Él suele defender el uso vivo frente a reglas artificiales creadas por gramáticos que desconocen la historia del inglés. Sin embargo, no se considera al día en todos los debates modernos y prefiere dedicar su tiempo a otros trabajos, entre ellos posibles emisiones de poesía aliterativa y El regreso de Beorhtnoth.
