Tolkien responde a la BBC sobre una posible emisión de El regreso de Beorhtnoth. Aclara que las voces de Torhthelm y Tídwald deben diferenciarse por edad, temperamento y pensamiento, no mediante acentos rurales que sugieran una clase social distinta.
En el periodo representado, el dialecto indicaba procedencia geográfica y no rango. Usar rasgos modernos de Anglia Oriental sería además anacrónico. Torhthelm adopta un registro arcaico cuando improvisa versos porque esa era la lengua formal de la poesía, del mismo modo que Tídwald cambia de estilo al burlarse de él.
La carta muestra a Tolkien aplicando la historia lingüística a una decisión dramática concreta: la interpretación debía hacer audible el contraste moral sin imponer al pasado las asociaciones sociales del inglés contemporáneo.
