Carta breve y cariñosa a su segundo hijo, Michael, escrita al día siguiente de la enviada a Christopher. Tolkien confiesa que ha tenido apenas tiempo para escribir por la carga del comienzo del curso académico. Habla del tiempo otoñal, del regreso al trabajo, de la vida familiar sin los chicos internos, de los preparativos ordinarios que rodean el inicio del Michaelmas Term.
El interés de esta carta no está en lo que dice, sino en el hueco doméstico que revela: dos hijos internos por primera vez, la casa de Northmoor Road de golpe más silenciosa, un padre escribiendo a cada uno con detalle distinto pero con la misma preocupación. Michael, un año mayor que Christopher, era el hijo deportista, más práctico y menos intelectual; Tolkien adapta el tono a esa personalidad — menos consejos filológicos, más presencia paterna cotidiana.
Como recuerda Carpenter, la casa de 20 Northmoor Road era el escenario del que salían la mayoría de estas cartas familiares — la misma casa donde se estaban escribiendo por entonces los primeros capítulos de lo que se convertiría en El Señor de los Anillos. La familia Tolkien vivió allí desde 1930 hasta 1947, período que Carpenter identifica como el más productivo de la vida creativa de Tolkien.
