Tolkien cuenta a Naomi Mitchison que la preparación de El Retorno del Rey lo ha dejado exhausto. Todavía debe revisar las pruebas finales y teme que los apéndices, comprimidos por falta de espacio, no satisfagan a los lectores que esperan conocer más lenguas, cronologías e historia.
La publicación prevista para septiembre cerrará la narración principal, pero no el mundo. Tolkien contempla ordenar el material de épocas anteriores, el que más tarde se conocería como El Silmarillion. La carta capta el momento en que termina una obra inmensa y descubre que su éxito ha despertado interés por el pasado que la sostiene.
