Sobre la traducción holandesa. «Es sin duda inteligible que un autor, mientras aún vive, sienta preocupación profunda e inmediata por la traducción. Y este — desafortunadamente — también es un lingüista profesional, un don pedante, con amplias conexiones personales y amistades con los principales estudiosos de inglés del continente. La traducción de El Señor de los Anillos probará ser tarea formidable, y no veo cómo puede realizarse satisfactoriamente sin la asistencia del autor».
