Tolkien explica a Rayner Unwin que las ausencias, jubilaciones y elecciones universitarias han multiplicado sus obligaciones. Lleva meses sin acercarse a El Silmarillion.
La obra no admite avances intermitentes entre reuniones y exámenes. Necesita una concentración exclusiva para reconciliar versiones, cronologías y estilos escritos a lo largo de décadas. La nota identifica con precisión el problema que retrasará el libro: el material existe, pero convertirlo en una forma publicable requiere continuidad mental, no ratos dispersos.
