Tolkien desconfía de la búsqueda biográfica de claves literarias. Solo un conocimiento imposible de la vida interior podría desenredar qué experiencias influyen realmente en una obra.
Aun así distingue hechos relevantes. Nació en 1892, conoció una Inglaterra todavía poco mecanizada y fue formado como católico. Prefiere el español al francés, ama Gales y su lengua, y se siente unido a jardines, árboles y tierras cultivadas.
Se llama hobbit «en todo salvo el tamaño» por la pipa, la comida sencilla, los hongos, los chalecos ornamentados, el humor directo y la costumbre de acostarse y levantarse tarde. La lista es un autorretrato afectuoso, no una equivalencia crítica: comparte hábitos con sus criaturas, pero no por ello ellas representan su biografía.
