Tolkien explica a una lectora neerlandesa que Númenor es la forma abreviada de Númenórë, «Tierra del Oeste». La leyenda recoge su propia variación del motivo de la Atlántida.
También reconoce la deuda personal con C. S. Lewis. Su amigo escuchó El Señor de los Anillos capítulo a capítulo y lo animó a perseverar durante años de dificultades y guerra. Lewis utilizó después la forma Numinor, aprendida de oído, en su propia ficción.
Tolkien anuncia que por contrato está ordenando las historias de la Primera y la Segunda Edad. Advierte que El Silmarillion será muy distinto de la obra que acaba de alcanzar popularidad: carece de hobbits, contiene poco humor cotidiano y se concentra en pérdida, grandeza y desastre.
