Tolkien agradece a Rayner Unwin el entusiasmo con que ha recibido el primer capítulo de la secuela y confiesa que resulta demasiado fácil escribir «capítulos iniciales»: la historia no acaba de desplegarse. Menciona que C. S. Lewis ha entregado a Allen & Unwin Out of the Silent Planet — Más allá del planeta silencioso —, que él ha leído y visto leer en voz alta en su «club local» con gran aprobación. Añade una pequeña broma: el nombre del héroe filólogo del libro coincide con el del propio Unwin, pero por accidente, no por intención simbólica.
Al final aparece una revelación biográfica que reordena la historia de la ciencia ficción cristiana del siglo XX: Lewis y Tolkien acordaron cada uno escribir un «thriller» excursivo — un viaje al espacio y un viaje en el tiempo — que descubriera un mito. Lewis terminó el suyo; Tolkien no. Del proyecto tolkieniano solo queda un fragmento, el famoso The Lost Road, que Christopher publicaría décadas después en [The Lost Road and Other Writings](https://arcastar.com/tolkien-obra/the-lost-road/) (1987), volumen V de The History of Middle-earth.
Este acuerdo mutuo entre Tolkien y Lewis está también documentado por Verlyn Flieger en A Question of Time y por Diana Pavlac Glyer en The Company They Keep. Out of the Silent Planet fue el primer volumen de la Trilogía Cósmica de Lewis, que continuaría con Perelandra (1943) y That Hideous Strength (1945).
