Tolkien reconoce que podría ofrecer otro libro sobre la Tierra Media y que incluso tiene un compromiso editorial, pero primero debe terminar otros trabajos filológicos.
Parte del atractivo de El Señor de los Anillos procede de las vistas lejanas sobre una historia mayor. Acercarse a ellas puede destruir el encanto, como visitar una isla que solo se conocía desde la costa, a menos que el nuevo relato revele horizontes todavía inaccesibles.
Las leyendas antiguas son sombrías, carecen de hobbits y apenas incluyen a Gandalf. Galadriel y Elrond sí pertenecen a ese pasado. Los Ents no aparecían en las primeras versiones porque Tolkien solo los descubrió al escribir a Bárbol.
La historia posterior exige ahora integrarlos. Tolkien imagina que ayudaron a Beren a interceptar a los enanos que saquearon Doriath y mataron a Thingol, una intervención que explicaría la antigua hostilidad entre Ents y enanos. La revisión hace que un hallazgo tardío eche raíces en edades anteriores.

