Tolkien escribe a su nieto Michael desde el Hotel Miramar después de varios días inusualmente agitados. Visita a una lectora inteligente pero completamente sorda, auxilia a una anciana que se atraganta durante el almuerzo y conversa con una hija ya anciana de James Murray, el gran editor del Oxford English Dictionary.
La nota acumula anécdotas domésticas con humor y cansancio. Incluso termina disculpándose por la letra: sin una mesa adecuada y con bolígrafo, dice, no consigue escribir decentemente.
