Tolkien agradece a Nan C. Scott la información, el tiempo y la energía dedicados a combatir la edición no autorizada de Ace Books. La campaña de lectores ayudaba a explicar en librerías y círculos de aficionados que el autor y sus editores no habían consentido aquella publicación.
Mientras tanto, preparar con Ballantine una edición autorizada lo ha apartado de todos sus demás trabajos y lo ha llevado casi al agotamiento. La nota reconoce que la defensa efectiva del libro no procedió solo de abogados y editoriales, sino también de lectores organizados.
