R. B. McCallum, rector de Pembroke College, cita una observación atribuida a Tolkien. Él no recuerda haberla formulado, pero reconoce que coincide por completo con su opinión.
Por eso acepta con gusto la memoria de McCallum como testimonio suficiente. La nota es una pequeña muestra de prudencia: no reclama una frase solo porque le resulte acertada, pero tampoco niega una autoría verosímil cuando no conserva recuerdo del momento.
