Tolkien agradece a W. H. Auden el elogio de su poema en inglés antiguo y, sobre todo, de «La campana de mar», presentado como «El sueño de Frodo». La carta llegó el Viernes Santo junto a otra noticia muy dolorosa y le devolvió parte del ánimo.
También celebra la traducción y reorganización de El canto de la Sibila realizada por Auden. Espera corresponder enviándole un antiguo ejercicio propio: un intento de reunir las leyendas de los Völsungos en estrofas aliterativas inspiradas en la Edda. La nota deja ver una amistad literaria construida mediante poemas, traducciones y técnicas métricas compartidas.
