Tolkien agradece a Rayner Unwin el tiempo y el cuidado que dedicó a sus asuntos durante una visita. Lo vio agotado y reconoce la fortuna de contar con un editor que se ha convertido también en amigo.
Compara su relación con la alianza entre Rohan y Gondor. Por su parte, asegura, el juramento de Eorl no será quebrantado y seguirá confiando en la sabiduría y cortesía de Minas Tirith. La imagen no es promoción literaria: adapta la lengua de su mundo para expresar una deuda personal sostenida desde que Rayner leyó El Hobbit siendo niño.
