Un artículo sobre A. S. Napier lleva a Tolkien a recordar su ingreso en la Escuela de Inglés en 1913. Visitó al profesor en una habitación oscura y asistió a las pocas clases que su enfermedad le permitía impartir, pero llegó demasiado tarde para conocerlo de verdad.
Kenneth Sisam se convirtió entonces en su tutor. Tolkien recuerda una enseñanza acompañada de humor, agudeza y sentido práctico, y reconoce una deuda profesional duradera.
Sisam también le enseñó a estudiar catálogos de librerías de segunda mano y le señaló ejemplares útiles. Así comenzó una biblioteca que no era colección decorativa, sino herramienta construida desde la lectura de textos, ediciones y oportunidades asequibles.
