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Carta #324 – A Graham Tayar (1971)

Índice Carta #324 - Gondor, Gamgee y el mantillo de palabras del que nacen los nombres - 1971

Graham Tayar pregunta si Gondor procede de Gondar, ciudad de Etiopía. Tolkien no recuerda haber oído ese nombre antes, aunque admite que la memoria almacena un «mantillo» de sonidos olvidados que puede reaparecer durante la invención. Gondor encaja en la fonética del sindarin y significa «Tierra de Piedra»; dentro de su sistema, Gondar sería una forma distinta y sin el mismo sentido.

Recuerda además una lectura infantil según la cual ond significaba «piedra» en una lengua precelta desconocida. La afirmación quizá carecía de fundamento, pero el sonido le pareció adecuado y quedó en su memoria. Años después, la historia interna de quenya y sindarin explicó la alternancia entre ondo y gond.

Gamgee siguió otro camino. En la infancia de Tolkien era una palabra local para el algodón hidrófilo, derivada del nombre de un cirujano de Birmingham. Más tarde encontró formas históricas que podían relacionarla con el apellido Gamage, de origen francés, y recibe con interés noticias sobre una familia Gamgee vinculada a la comunidad judía de Birmingham.

La carta no ofrece una fórmula única para inventar nombres. Algunos crecen dentro de leyes fonéticas elaboradas; otros parten de una palabra local, una lectura remota o una asociación que el autor reconoce solo después. Tom Shippey llama la atención sobre esta interacción entre disciplina filológica y memoria involuntaria: el nombre resulta convincente porque posee a la vez estructura y sedimento.