Tolkien ha estado cerca de un colapso nervioso y el médico le ha ordenado descansar. Después de dos semanas de inactividad y aire libre, vuelve a la continuación de El Hobbit. La obra fluye de nuevo, alcanza unos siete capítulos y avanza hacia destinos que el autor no había previsto.
La llama todavía The Lord of the Ring, en singular, pero ya comprende que será más amplia y oscura que su predecesora: no está escribiendo un cuento para antes de dormir. Christopher Tolkien documentó en The Return of the Shadow cómo estas primeras versiones comenzaron a transformar una secuela de aventuras en la historia de la Sombra, el Anillo y el final de una Edad. El descanso forzoso abrió el periodo en que el libro encontró su verdadera escala.
