Tolkien recibe el C.B.E. en el Palacio de Buckingham y agradece a Rayner la cena organizada en su honor y el alojamiento en Londres. Disfruta especialmente al comprobar que los invitados también se sienten felices en la celebración.
El encuentro con la reina lo conmueve de una manera que no esperaba, aunque prefiere no convertir las pocas palabras intercambiadas en relato público.
En la posdata pide a Rayner que lo llame por su nombre de pila. Merton utiliza nombres sin importar edad o cargo y, después de tantos años de trabajo y amistad, Tolkien desea que la relación editorial adopte también esa familiaridad.

