Tolkien comunica a Christopher que se ha recuperado de sus problemas digestivos y vuelve a comer y beber con normalidad. Enumera con humor varias semanas poco compatibles con la idea de reposo: una estancia con John en el Redesdale Arms, la ceremonia de la Encaenia, una reunión de antiguos alumnos en Pembroke y una cena solemne en Wadham.
Rayner Unwin también lo agasajó en el restaurante Rules de Covent Garden durante una visita a Museum Street. Tras el luto y la fragilidad de los meses anteriores, la lista importa menos por su lujo que por lo que revela: Tolkien ha recuperado energía y vida social, aunque bromea con que semejante actividad difícilmente puede llamarse descanso.
