Un artículo de Birmingham intenta localizar casas y vecinos relacionados con la infancia de Tolkien. Él considera natural mencionar lugares donde vivió, aunque preferiría reservar una investigación sistemática para una biografía responsable.
Su objeción principal es metodológica. Desde antes de convertirse en autor rechazaba la disección biográfica y la caza de fuentes cuando se presentan como explicación suficiente de la literatura. Esas pesquisas producen a menudo asociaciones falsas y desplazan la atención de la obra terminada.
Uno de sus hijos tiene instrucciones para atender el material si llega a ser necesaria una biografía. Tolkien no exige borrar la vida, sino separar documentación rigurosa de la curiosidad que fabrica claves a partir de cualquier domicilio o anécdota.
