Borrador de una respuesta a R. W. Chapman, Secretario de los Delegados de la Oxford University Press, que había pedido a Tolkien recuerdos de George Stuart Gordon para un posible obituario — Gordon estaba ya moribundo. Tolkien había sido nombrado por Gordon Reader in English Language en Leeds en 1920. El texto es un pequeño retrato agradecido: Gordon le rescató de la barren waiting-room, se lo llevó a su casa; hablaron de Raleigh en el tranvía.
Lo esencial es la teoría del liderazgo académico que Gordon representaba: no una «pequeña miserable “sección”», sino «un equipo». Un equipo con esprit de corps departamental, decidido a colocar «English» a la cabeza de las artes, e inspirado por un celo misionero. Su contribución personal fue «la doctrina de la ligereza de corazón» — peligrosa en Oxford, necesaria en Yorkshire. La carta es un pequeño manifiesto de pedagogía tolkieniana: cuando llegó, Gordon compartía una cabina con el catedrático de francés; cuando se fue, tenían la «English House».
George S. Gordon murió a comienzos de 1942, poco después de esta carta. Había sido presidente de Magdalen College y catedrático de Merton — la misma cátedra que Tolkien ocuparía en 1945. Como muestran Scull y Hammond, esta reflexión sobre el trabajo en equipo académico se refleja en cómo Tolkien organizó el estudio del anglosajón en Oxford durante décadas.
