Escrita cuatro días después del inicio de la invasión aliada de Normandía. Ronald no puede detallar el estado del mundo — su hijo aviador en Sudáfrica sabe tanto como él. Cuenta que el jueves 8 fue a Magdalen: los Lewises, C. Williams y E. R. Eddison (autor de The Worm Ouroboros) reunidos. De 9 a 12:30, ocupados en leer. Warnie sobre el gobierno del ancien régime francés; Eddison con capítulo nuevo de un romance inacabado; el propio Ronald; y C.S.L. Ronald se había levantado a las 5 de la mañana para llegar a la Misa de Corpus Christi.
La explicación incorpora la reflexión clave: Christopher, en Sudáfrica, ha desarrollado memoria aguda, sospecha Ronald, por dos causas: deseo afilado e imágenes nuevas que no se superponen a las viejas. Su propia memoria intensa la atribuye a la dislocación de sus «cuadros» infantiles entre los tres y cuatro años cuando dejó África. Algunos recuerdos visuales suyos actuales los reconoce como «hermosas mezclas de detalles africanos e ingleses».
Y sobre qué escribir. Probó con un diario retratando personas y sucesos — «algunos mordaces, algunos cómicos, algunos elogiosos» —, no era lo suyo. Se pasó al «escapismo», o más bien: «transformar experiencia en otra forma y símbolo con Morgoth y Orcos y los Eldalie (representando belleza y gracia de vida y artefacto)». Le ha servido mucho a lo largo de duros años, y sigue extrayendo de las concepciones entonces martilleadas. Documento capital sobre el origen de la subcreación como respuesta al trauma.
