Tolkien avisa a la editorial de que abandona por unos días el «Reino del Norte» y marcha a Gondor, su manera juguetona de nombrar Italia. Estará en Asís del 7 al 14 de agosto y pide que las consultas urgentes esperen si es posible.
La nota convierte un desplazamiento real en geografía de la Tierra Media, pero sobre todo muestra la necesidad de interrumpir una etapa de trabajo que lo había llevado al límite.
