Ya en Asís, Tolkien explica que no puede resolver las consultas del impresor porque ha viajado sin los documentos necesarios. Regresará el domingo y propone atenderlas por teléfono el lunes.
Es una nota logística mínima, conservada porque pertenece al esfuerzo final de publicación: incluso durante el descanso, las pruebas de El Retorno del Rey continuaban siguiéndolo.
