El festival ha pasado. Ronald agradece de nuevo. «No olvidaré nunca el Hobbit-maaltijd, ni la gentileza de todos hacia mí». Y aporta una reflexión curiosa: le parece ahora claro que — como de hecho sugiere el libro — los hobbits ingleses son en realidad los colonos migrantes, y su tierra de origen está “al otro lado del agua”. Broma etnológica que juega con el placer holandés por el libro.
