Una consulta dirigida a «cualquier profesor de Lengua Inglesa» termina en manos del ya jubilado Tolkien. La duda es si un número de paredes «ha» sido dañado o «han» sido dañadas.
La gramática más rígida prefiere singular porque número lo es. El sentido común acepta el plural porque las paredes constituyen el sujeto real de la acción. Tolkien permite elegir según el énfasis y el uso, mostrando que la concordancia inglesa no siempre se resuelve mediante una regla mecánica.
