La tía Jane Neave, de noventa años, le ha preguntado: «¿no sacarías un librito con Tom Bombadil en el corazón?» Ronald responde. Buena idea — no que se sienta inclinado a escribir más sobre Tom. Pero cree que el poema original — publicado en el Oxford Magazine mucho antes de El Señor de los Anillos — podría dar un lindo cuadernito del tipo que a ella le gustaría, si cada verso fuera ilustrado por Pauline Baynes. Ese fue el germen preciso, tía y sobrino, de The Adventures of Tom Bombadil (1962).
