Tolkien agradece a Martin Indick una carta larga y comentarios que merecerían una respuesta más extensa. No puede ofrecerla porque se encuentra sometido a demasiadas obligaciones.
Formula entonces una paradoja cada vez más grave: los lectores piden nuevas historias, pero responder a todas sus preguntas consume el tiempo necesario para escribirlas. La brevedad de esta nota practica justamente la elección que describe.
