Ace Books contacta finalmente a Tolkien y ofrece pagar un cuatro por ciento de derechos sobre los ejemplares vendidos. También se compromete a no reimprimir la edición no autorizada cuando se agoten las existencias.
Tolkien acepta y considera amistosa la nueva relación, aunque está convencido de que la editorial no habría cedido sin la presión de lectores y amigos. Agradece de manera especial a quienes informaron, protestaron y recomendaron la edición autorizada.
