Tolkien tardó 17 años en escribir El Señor de los Anillos (1937-1954) por cinco razones principales: su trabajo a tiempo completo como profesor en Oxford, la Segunda Guerra Mundial y la escasez de papel, su perfeccionismo extremo que llevó algunos capítulos a 18 borradores, las disputas con editores durante cuatro años, y el desarrollo simultáneo de El Silmarillion. Sin embargo, el tiempo de escritura activa fue de aproximadamente 10 años—los 7 restantes se consumieron en revisiones y problemas editoriales.
Para contextualizar este plazo: George R.R. Martin lleva más de 13 años sin completar The Winds of Winter, un solo libro de una saga ya establecida. Tolkien creó un universo entero con tres sistemas lingüísticos funcionales y 12,000 años de historia documentada. El tiempo no fue lentitud sino inversión en coherencia sin precedentes.
Las 5 razones fundamentales del proceso prolongado
1. El perfeccionismo obsesivo: 18 borradores por capítulo
La razón principal fue el perfeccionismo extremo del autor. Diana Pavlac Glyer lo describió como «un perfeccionista fanático, buscando una calidad lírica y precisión de cosmovisión que pocos han podido emular».[^1]
Los manuscritos originales—9,250 páginas conservadas en la Universidad Marquette—revelan la magnitud de este perfeccionismo. Tolkien mecanografió personalmente todo el manuscrito dos veces completas en su máquina Hammond Varitype, trabajando desde su dormitorio-ático mientras sufría reumatismo severo. Sus editores tuvieron que intervenir físicamente para «recolectar páginas antes de que pudiera revisarlas nuevamente» y evitar revisiones infinitas.[^2]
Comparación reveladora: C.S. Lewis, su amigo cercano, completaba libros en meses. Tolkien tardaba años en capítulos individuales. La diferencia no era talento sino metodología: Lewis escribía historias, Tolkien construía universos.
2. El profesor que escribía de noche: limitaciones de tiempo real
¿Por qué escribía Tolkien tan lentamente? Porque no era escritor profesional sino profesor universitario a tiempo completo.
Sus obligaciones en Oxford incluían:
- Enseñar cursos de anglosajón y literatura medieval
- Corregir exámenes externos para generar ingresos adicionales (especialmente durante la guerra)
- Cumplir con obligaciones administrativas universitarias
- Escribir únicamente en su tiempo libre
Tolkien documentó esta realidad en el prólogo de la segunda edición: «En 1940, a pesar de la guerra, seguí adelante trabajosamente, principalmente de noche».[^3] La escritura nocturna, después de jornadas académicas completas, explica el ritmo necesariamente pausado.
Dato calculado: El Señor de los Anillos tiene 481,103 palabras. Distribuidas en 3,650 días de escritura activa (10 años), equivale a 132 palabras diarias—menos que un tuit moderno. Pero cada palabra requería coherencia con un universo inventado de complejidad sin precedentes.
3. La crisis de 1942: el bloqueo que casi termina todo
El momento más dramático del proceso fue la pausa de 1942-1944 que casi destruyó la obra permanentemente.
Tolkien describió este momento con precisión en la Carta #66: «Y allí, mientras las almenaras se encendían en Anórien y Théoden llegaba a Harrowdale, me detuve. La previsión había fallado y no había tiempo para pensar».[^4]
Los factores que causaron esta crisis fueron:
- Sobrecarga académica durante la Segunda Guerra Mundial
- Problemas de salud: reumatismo severo que dificultaba la escritura física
- Ausencia de Christopher Tolkien (destinado a Sudáfrica con la RAF)
- Escasez de papel debido a restricciones de guerra
- Presiones familiares y financieras intensificadas por el conflicto
Tolkien abandonó completamente El Señor de los Anillos durante la mayor parte de 1943. El proyecto parecía muerto.[^5]
Lo que lo salvó: Cuando Christopher fue destinado a Sudáfrica en 1944, Tolkien comenzó a enviarle capítulos como entregas seriales. Este sistema de retroalimentación inmediata revitalizó su creatividad y permitió completar la narrativa en 1947.
4. Los problemas editoriales: cuatro años perdidos (1948-1952)
Los conflictos con editores añadieron cuatro años al proceso que no tuvieron nada que ver con la escritura.
George Allen & Unwin rechazó inicialmente el manuscrito completo. El contexto era brutal: en la Gran Bretaña de posguerra, las raciones de papel habían caído al 37.5% del consumo prebélico. Publicar un libro de más de 1,000 páginas habría consumido la asignación trimestral de papel de toda la editorial.[^6]
Tolkien intentó cambiar a Collins entre 1948 y 1952. Milton Waldman, editor senior, mostró interés pero insistía en «recortes significativos urgentes». Tolkien se negó rotundamente y además exigía publicar conjuntamente El Silmarillion—demanda que Collins rechazó.
En la Carta #131 a Waldman, Tolkien explicó su posición: la obra era un todo indivisible donde cada elemento conectaba con los demás. Reducirla destruiría su coherencia interna.[^7]
Resolución: En 1952, Tolkien regresó a Allen & Unwin, quienes propusieron dividir la obra en tres volúmenes—un compromiso que permitió la publicación sin sacrificar contenido.
5. La metodología única: mapas antes que historia
¿Cómo escribía Tolkien? Su proceso invertía el orden convencional: construía el mundo antes de la narrativa.
Tolkien explicó este método en la Carta #144: «Sabiamente comencé con un mapa, e hice que la historia encajara (generalmente con cuidado meticuloso por las distancias)».[^8]
Esta aproximación de «mapas-primero» reflejaba su formación como filólogo. Describió sus escritos sobre la Tierra Media como «en gran medida un ensayo en estética lingüística»—los idiomas inventados (Quenya, Sindarin) precedían y dirigían el desarrollo de la trama, no al revés.[^9]
Por qué esto tomaba tanto tiempo: Antes de escribir una escena en Lothlórien, Tolkien necesitaba que la geografía, la historia de 12,000 años de los elfos, su sistema lingüístico y su cultura fueran internamente coherentes. Cada adición requería verificar compatibilidad con todo lo anterior.
Cronología detallada: los 17 años desglosados
Fase 1: Los primeros años (1937-1942)
Diciembre 1937: Inicio tras el éxito de El Hobbit. Tolkien escribió a su editor: «He escrito el primer capítulo de una nueva historia sobre hobbits: Una fiesta muy esperada».[^10]
Marzo 1938: La historia «tomó un giro imprevisto» con la introducción de los Jinetes Negros. Lo que debía ser una secuela ligera se transformó en épica monumental.[^11]
1940-1942: Progreso constante hasta Moria. Tolkien documentó: «En 1940, a pesar de la guerra, seguí adelante trabajosamente, principalmente de noche, hasta que me encontré junto a la tumba de Balin en Moria».
Fase 2: La crisis (1942-1944)
1942-1943: Abandono casi total. La combinación de factores descritos anteriormente llevó a una pausa de casi dos años. El proyecto parecía terminado.
Abril 1944: Renacimiento. El sistema de envío de capítulos a Christopher revitalizó el proceso.
Fase 3: Completación y revisión (1944-1949)
1944-1947: Finalización de la narrativa básica con apoyo de C.S. Lewis y los Inklings. Tolkien reconoció después: «Solo por el apoyo y la amistad [de Lewis] logré luchar hasta el final».[^12]
1947-1949: Revisión exhaustiva. Los 18 borradores de algunos capítulos corresponden a este período. También desarrolló los apéndices y revisó El Hobbit para alinear la mitología del Anillo.
Fase 4: El limbo editorial (1948-1952)
1948-1950: Rechazo de Allen & Unwin, negociaciones fallidas con Collins.
1950-1952: Trabajo en El Silmarillion mientras esperaba resolución editorial.
1952: Retorno a Allen & Unwin con la propuesta de tres volúmenes.
Fase 5: Publicación (1952-1955)
1952-1954: Mecanografiado final completo (dos veces) y preparación editorial.
1954-1955: Publicación en tres volúmenes:
- La Comunidad del Anillo: 29 de julio de 1954
- Las Dos Torres: 11 de noviembre de 1954
- El Retorno del Rey: 20 de octubre de 1955
El tiempo real vs. el tiempo percibido
Desglose del período de 17 años
| Actividad | Años | Porcentaje |
|---|---|---|
| Escritura activa | ~10 | 59% |
| Crisis/bloqueo (1942-1944) | ~2 | 12% |
| Problemas editoriales (1948-1952) | ~4 | 23% |
| Preparación final | ~1 | 6% |
Conclusión clave: Tolkien «solo» tardó 10 años en escribir la historia. Los 7 años adicionales se perdieron en bloqueo creativo y disputas editoriales ajenas a la escritura misma.
Comparación con otros autores de fantasía épica
| Autor | Obra | Tiempo | Palabras | Palabras/año |
|---|---|---|---|---|
| Tolkien | El Señor de los Anillos | 10 años (activo) | 481,103 | 48,110 |
| Martin | ASOIAF (5 libros) | 15 años (1996-2011) | ~1,770,000 | 118,000 |
| Martin | Winds of Winter | 13+ años (en curso) | ? | ? |
| Sanderson | Stormlight (4 libros) | 10 años (2010-2020) | ~1,600,000 | 160,000 |
Tolkien no era excepcionalmente lento en producción bruta. Era excepcionalmente meticuloso en coherencia interna—cada palabra debía encajar en un universo de complejidad sin precedentes.
Conclusión: ¿Por qué tardó tanto Tolkien?
La respuesta definitiva a por qué Tolkien tardó 17 años en escribir El Señor de los Anillos combina seis factores interconectados:
- Perfeccionismo metodológico: Hasta 18 borradores por capítulo, dos mecanografiados completos del manuscrito
- Limitaciones de tiempo real: Profesor a tiempo completo que escribía «principalmente de noche»
- Crisis creativa de 1942-1944: Dos años de abandono casi total superados por el sistema de retroalimentación con Christopher
- Obstáculos editoriales de 1948-1952: Cuatro años perdidos en rechazos y negociaciones fallidas
- Metodología de construcción de mundos: Mapas, idiomas e historia antes que narrativa
- Factores externos: Segunda Guerra Mundial, problemas de salud, responsabilidades familiares
El tiempo real de escritura activa fue de 10 años, comparable a otros autores de fantasía épica. Los 7 años adicionales corresponden a factores externos al proceso creativo.
Tolkien no tardó tanto porque fuera lento. Tardó tanto porque estaba creando algo que no existía antes: un universo literario con coherencia interna total, idiomas funcionales y 12,000 años de historia documentada. El tiempo fue inversión en una obra que, 70 años después, sigue siendo el estándar contra el cual se mide toda la fantasía épica posterior.
Este artículo forma parte de Arcastar.com, recurso académico en español sobre J.R.R. Tolkien y su legendarium, con más de 10 años de investigación dedicada a la obra del autor británico.
Referencias
[^1]: Glyer, Diana Pavlac. The Company They Keep: C.S. Lewis and J.R.R. Tolkien as Writers in Community. Kent State University Press, 2007, p. 112.
[^2]: Carpenter, Humphrey. J.R.R. Tolkien: A Biography. Houghton Mifflin, 1977, pp. 205-206.
[^3]: Tolkien, J.R.R. «Prólogo a la Segunda Edición». El Señor de los Anillos. George Allen & Unwin, 1966.
[^4]: Carpenter, Humphrey (ed.). The Letters of J.R.R. Tolkien. Carta #66 a Christopher Tolkien, 6 de mayo de 1944. Houghton Mifflin, 1981, p. 79.
[^5]: Hammond, Wayne G. y Christina Scull. The Lord of the Rings: A Reader’s Companion. HarperCollins, 2005, pp. xxvi-xxvii.
[^6]: Garth, John. «Paper Rationing and Publishing in Postwar Britain». Tolkien Studies, Vol. 8, 2011, pp. 173-184. El dato del 37.5% proviene de registros del British Board of Trade.
[^7]: Carpenter, Humphrey (ed.). The Letters of J.R.R. Tolkien. Carta #131 a Milton Waldman, circa 1951. Houghton Mifflin, 1981, pp. 143-161.
[^8]: Carpenter, Humphrey (ed.). The Letters of J.R.R. Tolkien. Carta #144 a Naomi Mitchison, 25 de abril de 1954. Houghton Mifflin, 1981, p. 177.
[^9]: Flieger, Verlyn. Splintered Light: Logos and Language in Tolkien’s World. Kent State University Press, 2002, pp. 35-42.
[^10]: Carpenter, Humphrey (ed.). The Letters of J.R.R. Tolkien. Carta #19 a Stanley Unwin, 16 de diciembre de 1937. Houghton Mifflin, 1981, p. 26.
[^11]: Tolkien, Christopher (ed.). The Return of the Shadow. The History of Middle-earth, Vol. 6. Houghton Mifflin, 1988, pp. 42-45.
[^12]: Tolkien, J.R.R. «Prólogo a la Segunda Edición». El Señor de los Anillos. George Allen & Unwin, 1966. La cita sobre Lewis también aparece en Carpenter (1977), p. 190.
Bibliografía adicional consultada
- Shippey, Tom. The Road to Middle-earth: How J.R.R. Tolkien Created a New Mythology. Houghton Mifflin, 2003.
- Shippey, Tom. J.R.R. Tolkien: Author of the Century. Houghton Mifflin, 2001.
- Tolkien, Christopher (ed.). The History of Middle-earth, Vols. 6-9 (The History of The Lord of the Rings). HarperCollins, 1988-1992.
- Anderson, Douglas A. The Annotated Hobbit. Houghton Mifflin, 2002.
- Scull, Christina y Wayne G. Hammond. The J.R.R. Tolkien Companion and Guide. HarperCollins, 2006.



